La tecnología sin duda ha cambiado la forma en que realizamos nuestras actividades diarias. Esto es cierto tanto para adultos como para niños. Y si bien la tecnología ciertamente ha hecho su parte para ayudar a mejorar la forma en que llevamos a cabo nuestras tareas diarias, también hay un aspecto negativo que no siempre se discute fácilmente.

Una gran cantidad de estudios recientes muestran que los dispositivos tecnológicos que usamos cada día remodelan nuestros cerebros, y no siempre para mejor. Particularmente en niños y adolescentes, los efectos negativos de la tecnología se hacen evidentes cuando observamos el desarrollo del cerebro. Antes de dejar que su hijo pase demasiado tiempo frente a la pantalla, considere las consecuencias de esta decisión.

Si bien es importante no demonizar la explosión de avances tecnológicos en nuestra sociedad en los últimos treinta años, es posible que aún tengamos que desconfiar de ello. Cuando los teléfonos inteligentes, las computadoras, los videojuegos e Internet entraron en nuestras vidas, los aceptamos sin considerar las posibles consecuencias de nuestras acciones.

Ahora, en una época en la que las generaciones más jóvenes han crecido con la estimulación y distracción constantes de pantallas parpadeantes, vemos una cantidad significativa de estudios que encuentran una correlación negativa entre la tecnología y el desarrollo cerebral.

Aunque todos somos susceptibles a los atractivos de la tecnología, los cerebros en desarrollo de los niños y adolescentes parecen ser los más afectados. Las plataformas de redes sociales, los mensajes de texto y los videojuegos pueden conectarnos de formas que nunca creímos posibles, pero también, irónicamente, están creando criaturas significativamente menos sociales.

Es cierto que la tecnología evoluciona junto a la cultura humana, no separada de ella. Usamos nuestros teléfonos inteligentes porque vivimos en una sociedad que valora la conectividad y la comodidad. Como tal, no debemos vilipendiar la tecnología en sí, pero debemos ser críticos con las formas de usarla, especialmente si tiene un impacto negativo en el desarrollo cerebral de las generaciones futuras. En este artículo, analizaremos algunas preocupaciones potenciales a tener en cuenta al usar la tecnología.

1) Perjudicial para el desarrollo de la capacidad de atención

Este efecto negativo es quizás el más frecuente en niños y adolescentes con adicciones a la tecnología. La atención es vital para el aprendizaje, y está inextricablemente ligada a la memoria. Durante siglos, el proceso de la memoria implicaba sentarse, generalmente con un libro, y estudiar la información sin romper la concentración. Cuando haces esto, solidificas el material en tu mente. Internet eliminó esta necesidad. ¿Por qué tomarse el tiempo para aprender algo cuando se puede encontrar en la web?

A cambio de una interacción y juego significativos, los televisores y los teléfonos inteligentes proporcionan un flujo de información fácilmente digerible. Desafortunadamente, para esta corriente, sacrificamos nuestro pensamiento creativo, resolución de problemas y habilidades de memoria. No es de extrañar que, cuando se compara uno al lado del otro, las personas que leen un artículo impreso en persona y el mismo artículo en Internet recuerden mejor el material del artículo escrito. Sin todas las distracciones de los anuncios, los hipervínculos y la tentación de las redes sociales, el artículo es mucho más fácil de leer.

Sin embargo, no debemos ser demasiado rápidos para denunciar nuestra reducción de la capacidad de atención. Cuando surgió la invención de la escritura, los estudiosos, que previamente habían comprometido el conocimiento con la memoria, denunciaron la tecnología como la muerte del aprendizaje tradicional. En cierto modo, tenían razón. La lectura reemplazó a la memoria como el método preferido de educación. Tal vez esté sucediendo otro cambio en el que la capacidad de encontrar la información reemplaza la lectura (y el conocimiento). En cualquier caso, todavía necesitamos aprender a utilizarlo de una manera que no dañe nuestro cerebro.

Cuando los niños son constantemente bombardeados por la tecnología, su cerebro no tiene la oportunidad de descansar. Cuando esto sucede, es menos probable que los niños experimenten aburrimiento. Hay muchos estudios que abordan este tema de que el bordem es esencial para el desarrollo de un niño. Cuando los niños se aburren, tienen la oportunidad de pensar de manera creativa y fuera de lo común. Esto es importante para poder desarrollar esta habilidad que hace que un individuo sea más apto para resolver problemas creativos.

2) Adicción Conectada a la Gratificación Instantánea de la Tecnología

Otra forma en que la tecnología puede influir en el desarrollo del cerebro es a través de un método de afrontamiento. Cuando nos sentimos abrumados por los factores estresantes y las expectativas de la vida cotidiana, a menudo recurrimos a algo que nos da placer. Pueden ser drogas y alcohol, o comida y pornografía. Pero así como las personas comen en exceso o hacen más ejercicio para retrasar los sentimientos negativos, las personas usan las redes sociales, los videojuegos y la televisión para hacer lo mismo. Y el resultado puede ser muy poco saludable.

Cuando recibimos notificaciones en nuestros teléfonos o logros en videojuegos, nuestro sistema neuronal nos proporciona una gran cantidad de dopamina, que nos da esos sentimientos felices que amamos. Desafortunadamente, cuando recibimos esta gratificación una y otra vez, refuerza la actividad como una forma viable de escapar de la depresión y la tristeza. Si usamos la tecnología para hacer frente a las realidades de la vida, crea una adicción en la que creemos que necesitamos lo que sea que anhelamos para funcionar en este momento. Pronto, lo que creemos que amamos se convierte en algo para odiar

3) Malas habilidades sociales En Persona

Mientras que el cliché de los nerd de la tecnología se usa un poco en exceso (algunas personas son más silenciosas que otras), hay evidencia de que la tecnología, como las pruebas, está dañando nuestras habilidades sociales. Desafortunadamente, las comunicaciones de pantalla a pantalla no tienen en cuenta todas las complejidades involucradas en las relaciones interpersonales. Cuando hablamos con las personas en persona, usamos cosas como el tono de voz, la inflexión y el lenguaje corporal para significar emoción, sarcasmo y sentimiento. Estas cualidades simplemente no se pueden aprender a través de la comunicación basada en texto.

El resultado son casos frecuentes de falta de comunicación en adultos. En el caso de los niños, estos problemas pueden manifestarse allí después de la actividad escolar. En lugar de jugar al aire libre con otros niños, pueden correr hacia la computadora y la televisión más cercanas. Trate de programar más citas para jugar y tiempo al aire libre para sus hijos si nota que la socialización se está convirtiendo en un problema.

La ironía es que a medida que el uso de las redes sociales continúa aumentando, las personas en estas aplicaciones se están volviendo cada vez menos sociales. Esto es especialmente importante para los niños más pequeños y adolescentes, ya que el resultado puede tener efectos duraderos en la forma en que se desarrollan las habilidades sociales de un niño.

4) Casos más altos de Depresión en Niños conocedores de la tecnología

En un estudio reciente del International Journal of Child Health and Human Development, se encontró que alrededor del 30% de los niños y adolescentes conocedores de la tecnología experimentan depresión. Si bien los investigadores vincularon esto a la actividad sedentaria y la poca socialización, no es difícil extrapolar otras causas para este número sorprendente.

La incesante necesidad de «me gusta» y afirmación en las redes sociales puede crear un tipo peligroso de dependencia social. Cuando los adolescentes asocian cosas que les gustan mucho con el valor, su sentido de autoestima puede deteriorarse rápidamente. Si una foto o un video no recibe suficiente atención o compromiso, los adolescentes pueden sentir que no son lo suficientemente buenos. La personalidad no importa; las apariencias lo son todo.

5) Desarrollo Sexual Riesgoso A través del Sexting y la Pornografía

Aunque no hay nada intrínsecamente malo en el cibersexo, los adolescentes que lo usan para reemplazar relaciones íntimas significativas pueden enredarse rápidamente en una asociación desordenada con el sexo. Cuando los niños se exponen a la pornografía a una edad temprana, les da una expectativa muy diferente de cómo será el sexo en persona. La pornografía a menudo juega con estereotipos que representan negativamente a las mujeres y fetiches a las personas de color. La adicción a la pornografía también es otra preocupación, una afección que afecta a millones de hombres y mujeres.

El cibersexo entre adolescentes también puede tener efectos catastróficos en la vida social y la seguridad. Los depredadores en línea disfrazados de compañeros adolescentes pueden acechar sitios de redes sociales y salas de chat. Si nunca le enseñó seguridad en Internet a su hijo, estos disfraces podrían ser difíciles de detectar. En el peor de los casos, los adolescentes pueden terminar secuestrados por su depredador, o algo peor.

Cuando los adolescentes se involucran en el sexting enviándose fotos comprometedoras entre sí, existe una posibilidad potencial de que las personas compartan estas fotos, ya sea con sus amigos o en Internet. Si se publican estas fotos, pueden tener efectos devastadores en la identidad y la salud mental de los adolescentes en desarrollo. En muchos casos desafortunados, los adolescentes se suicidan porque sus fotos desnudas se filtraron en Internet.

6) La privación del sueño Asociada con la tecnología

El sueño es una de las funciones esenciales para el desarrollo de niños y adolescentes. Permite que nuestros cuerpos crezcan y se recuperen de los factores estresantes del día. Desafortunadamente, la tecnología en los últimos años está dañando permanentemente nuestros patrones de sueño. Los teléfonos inteligentes suelen ser lo último que la gente ve por la noche y lo primero que buscan por la mañana. Más del 68% de las personas mantienen sus teléfonos junto a su cama en la mesita de noche.

Por un lado, esta sobreestimulación antes de acostarse hace que sea más difícil conciliar el sueño. Ya sea que esté pensando en una publicación, que acaba de ver o que está destrozando un video emocionante, la tecnología como la televisión, los teléfonos inteligentes y los videojuegos nos mantienen despiertos por más tiempo. También afecta la calidad de nuestro sueño. Los usuarios ávidos de tecnología se despiertan por la noche con más frecuencia que los usuarios no tecnológicos. Esta interrupción de nuestros ciclos de sueño REM puede influir en nuestro estado de ánimo, capacidad de atención y coordinación.

7) Aumento del Narcisismo y la General Falta de Empatía

Con la llegada de Facebook, Instagram, y Twitter, los usuarios son capaces (la mayor parte) para el control de la presentación de su imagen. Esta auto-presentación es mucho más dañina de lo que nos damos cuenta. Crea una demanda para evitar la versión perfecta de ti mismo en todo momento. Cuando siempre estás preocupado por cómo te perciben los demás, rápidamente solo te preocupas por ti mismo. Este nivel de narcisismo puede llevar a la objetivación de la empatía individual y general.

Esperamos que este artículo le dé algo de reflexión al considerar los efectos negativos de la tecnología en el desarrollo cerebral. El tema no es sencillo. La tecnología está, para bien o para mal, permanentemente ligada a la sociedad occidental, y solo se prevé que su influencia se extienda. Sin embargo, podemos controlar la forma en que usamos la tecnología. Intente enseñarle a sus hijos atención plena cuando use sus diversos dispositivos, junto con pausas frecuentes en la pantalla. Ser capaz de reconocer cuándo depende de algo es el primer paso hacia la recuperación.

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