Antecedentes: La infertilidad se ha descrito como una crisis de vida devastadora para las parejas, y tiene un efecto particularmente severo en las mujeres, en términos de ansiedad y depresión. La anovulación representa alrededor del 30% de la infertilidad femenina, y aunque se sabe que los factores de estilo de vida como la actividad física son importantes, la relación entre el ejercicio y la ovulación es multifactorial y compleja, y hasta la fecha no hay recomendaciones claras sobre los regímenes de ejercicio.

Objetivos: El objetivo de esta revisión fue evaluar sistemáticamente el efecto de la actividad física en la ovulación y discutir los posibles mecanismos por los cuales el ejercicio actúa para modular la ovulación en mujeres en edad reproductiva. Esto se hizo con el fin de mejorar las directrices existentes para las mujeres que desean concebir, así como para las mujeres que sufren de infertilidad anovulatoria.

Métodos de búsqueda: La literatura publicada se buscó hasta abril de 2016 utilizando los términos de búsqueda ovulación, anovulación, fertilidad, deporte, actividad física y ejercicio. Se consideraron estudios observacionales e intervencionistas, así como estudios que combinaban ejercicio con dieta. Se excluyeron estudios de casos y artículos que no notificaron anovulación / ovulación o morfología ovárica como desenlaces. Se excluyeron los estudios con medicamentos administrados además del ejercicio.

Resultados: En total, se consideraron relevantes diez intervenciones y cuatro estudios de cohortes observacionales. Los estudios de cohortes mostraron que hay un mayor riesgo de anovulación en personas que hacen ejercicio extremadamente pesado (>60 min/día), pero el ejercicio vigoroso de 30-60 min/día se asoció con un menor riesgo de infertilidad anovulatoria. Se identificaron diez intervenciones, y de estas tres se ha estudiado el efecto del ejercicio vigoroso en la ovulación en mujeres sanas y ovulantes, pero solo una mostró una interrupción significativa de la ovulación como resultado. Siete estudios han investigado el efecto del ejercicio en mujeres con sobrepeso/obesas que sufren de síndrome de ovario poliquístico (SOP) o infertilidad anovulatoria, mostrando que el ejercicio, con o sin dieta, puede conducir a la reanudación de la ovulación. El mecanismo por el cual el ejercicio afecta la ovulación es muy probablemente a través de la modulación del eje hipotalámico-hipofisario-gonadal (HPG) debido al aumento de la actividad del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal (HPA). En las mujeres que hacen ejercicio pesado y/o con bajo peso, un drenaje de energía, leptina baja y opioides fluctuantes causados por el exceso de ejercicio se han implicado en la disfunción de la HPA. En mujeres con sobrepeso y obesas (con o sin SOP), el ejercicio contribuyó a reducir los niveles de insulina y andrógenos libres, lo que llevó a la restauración de la regulación de la ovulación por HPA.

Conclusiones: Se han identificado varias lagunas claras en la literatura existente. Los estudios a corto plazo sobre el exceso de entrenamiento no siempre han producido la alteración de la ovulación identificada en los estudios observacionales, lo que plantea la cuestión de las funciones del entrenamiento a largo plazo y el déficit de energía crónico. Creemos que esto merece una mayor investigación en cohortes específicas, como los atletas profesionales. Otra brecha es la ausencia total de intervenciones basadas en el ejercicio en mujeres anovulatorias con un índice de masa corporal (IMC) normal. El enfoque posiblemente injustificado en la pérdida de peso en lugar del programa de ejercicios significa que también hay una falta de estudios que comparen los tipos de actividad física, la intensidad y los entornos. Creemos que estas brechas están retrasando un uso eficiente y efectivo del ejercicio como modalidad terapéutica para tratar la infertilidad anovulatoria.

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